Trastornos de la alimentación y eliminación.

¿Qué es la anorexia nerviosa?
Las personas con anorexia nerviosa están incapacitadas o no están dispuestas a mantener un peso corporal normal o esperado para una persona de su edad y estatura. Típicamente, esto significa que la persona pesa menos del 85% del peso corporal esperado. Incluso, aún estando bajo peso, la persona con anorexia nerviosa continúa teniendo miedo a aumentar peso. Sus pensamientos y sentimientos sobre su talla y su figura tienen un impacto profundo en su autoestima y su auto-evaluación. Usualmente no reconocen o no quieren admitir la gravedad de su pérdida de peso y niegan que su pérdida de peso pueda tener consecuencias adversas permanentes para su salud. Frecuentemente, las mujeres con anorexia nerviosa dejan de tener su periodo menstrual.


TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN

Cada vez prestamos más atención a los trastornos de la conducta alimentaria ya que cada año aumenta de forma asombrosa la incidencia de estos trastornos con especial repercusión entre jóvenes y mujeres. Aunque los casos son más frecuentes en la adolescencia, también se han localizado casos en niños y en adultos.
Hay muchas razones que pueden explicar este aterrador aumento de los trastornos de la alimentación, pero en líneas generales puede deberse al cambio que se ha producido en lo relacionado al ideal de belleza durante los últimos 30 años; en este tiempo el modelo de belleza se ha basado en una delgadez poco realista. Así, la delgadez se ha convertido no sólo en un signo de belleza sino que también de éxito y de autocontrol. Este cambio social ha influido de manera directa en el notable incremento de la prevalencia de los trastornos alimenticios.
Los tipos más frecuentes de trastornos de la conducta alimentaria que conocemos son:
La anorexia nerviosa. La persona con anorexia nerviosa tiene un deseo irrefrenable de seguir adelgazando incluso cuando haya perdido gran parte de su peso, no hay límite. Esta persona no come y cuando lo hace intenta ingerir alimentos que no engorden, tales como frutas, verduras, etc.
Las características que definen a este trastorno son:
El rechazo a mantener el peso corporal mínimo.
Mucho miedo a ganar peso.
Distorsión de la imagen corporal.
Aparición de amenorrea en mujeres pospuberales.
          El problema fundamental de este trastorno y de otros de la conducta alimentaria es la idea sobrevalorada de adelgazar y en esto es en lo que se está mostrando mayor interés. Como comentábamos al inicio de este texto la delgadez se asocia con belleza, éxito, autocontrol…
          La disminución del peso la consiguen dejando de ingerir alimentos con alto contenido calórico y limitando su dieta a unos pocos alimentos. También comienzan a practicar ejercicio de forma excesiva y en ocasiones optan por provocarse el vómito.
          Dentro de la anorexia existen 2 tipos:

Tipo restrictivo:

Aquí el sujeto no recurre a atracones o purga sino que baja de peso por medio de dietas, ejercicio intenso o ayuno. A este tipo de personas se las observa como perfeccionistas, rígidas, muy responsables y con sentimientos de ineficacia.

Tipo compulsivo o purgativo:

El sujeto para controlar su peso recurre a atracones o purga o incluso ambos. Aquí que señalar que lo que ellos consideran “atracones” es una pequeña cantidad de comida. Son personas con una historia familiar de sobrepeso, sobrepeso previo al trastorno, con alteraciones en la manifestación de la afectividad (llantos o risas inapropiadas entre otros), mayor frecuencia de conductas adictivas, etc.

La bulimia nerviosa. La persona con bulimia tiene la necesidad de ingerir grandes cantidades de comida, tras este acto aparecen fuertes sentimientos de culpa y autorrepulsa por lo que para mitigar estos efectos del atracón se autoinducen el vómito. Las principales características de este trastorno son los atracones y métodos compensatorios para evitar la subida de peso. Tienen preocupación constante por la comida y un fuerte deseo por comer. Tienen miedo a la obesidad y se perciben como personas obesas.

Todos hemos escuchado alguna vez el fatal desenlace de una persona con anorexia u otro trastorno de la alimentación. No queremos ser drásticos pero es fundamental que la persona que sufra estos trastornos acuda lo antes posible a un especialista pues la espera, en estos casos puede ser el final. Los familiares en muchas ocasiones piensan que los pueden ayudar, que es cuestión de tiempo, etc., y mientras va pasando éste y el sujeto en cuestión no hace más que empeorar hasta que es demasiado tarde.
Debemos tener en cuenta que el abordaje de los trastornos de la conducta alimentaria, dada su complejidad, es necesariamente multidisciplinar, y por tanto es importante la evaluación médica como primer paso antes de la evaluación e intervención psicológica.
También hay que tener en cuenta la resistencia que pondrán estos pacientes a la hora de recibir ayuda ya que ellos no son conscientes de la enfermedad, nos ocultarán información e incluso nos darán datos falsos por lo que es vital contar con varias fuentes de información, como por ejemplo los familiares, que en la mayoría de los casos son los que solicitan nuestra ayuda.
Nuestro objetivo con estos pacientes es:
La corrección de las distorsiones perceptivas respecto a su cuerpo.
La modificación de las ideas irracionales que tienen respecto a la apariencia física.
La exposición gradual a situaciones que antes evitaban, como por ejemplo, mirarse al espejo…
Información y educación sobre la enfermedad y sus consecuencias (en bulímicos).
Técnicas de control de estímulos para evitar los atracones, con refuerzo por la consecución de los objetivos planteados.
Técnicas de exposición y prevención de respuesta para afrontar el deseo de vomitar.